Notre-Dame: la catedral que nació en una isla
Por: David Torres, periodista
En medio del río Sena, que cruza París abrazándola, se formó una isla. Allí, en ese punto neurálgico, donde el agua rodea y protege, nació Notre-Dame. Se alza majestuosa sobre la Île de la Cité, la isla que da origen a la ciudad misma, donde la historia se mezcla con la leyenda.
Canales hermosísimos la rodean, conectados por puentes que parecen salidos de cuentos infantiles. Y es aquí, en este rincón sagrado, donde floreció la historia inmortal de Esmeralda y Quasimodo, contada por Víctor Hugo: la novela que convirtió estas piedras en hogar de amores, sombras y esperanzas.
Esta edificación monumental se escribe en todos los idiomas del mundo. El cine la llevó a cada rincón, y así, grandes y chicos se enamoraron de ella sin haberla visto. Pero estar aquí, parado donde la piedra se levanta y el río la mira, es comprender que su belleza no necesita pantalla: basta con mirarla.
Notre-Dame no es solo una catedral: es el corazón de París, latiendo en el agua.
About The Author
Views: 45