El Original: 18 años de imparcialidad en medio del conflicto
Por: David Torres, periodista en zona de alto riesgo
En el corazón del Magdalena Medio, donde las voces suelen silenciarse o verse obligadas a elegir bando, existe un faro que ha resistido 18 años sin rendirse. El Original, principal medio informativo de la región, ha mantenido su rumbo con una brújula inquebrantable: la imparcialidad. No favorece a grupos armados ilegales ni a ningún poder establecido; simplemente informa. Y en esta tierra, eso es un acto de valentía.
Durante casi dos décadas, este periódico ha denunciado sin descanso a alcaldes que malversan los recursos del pueblo, a políticos que trafican con la necesidad de los habitantes y a quienes enriquecen sus bolsillos a costa del bienestar colectivo. Pero decir la verdad tiene un precio muy alto en Colombia. Como el candidato del partido Conservador que perdió las elecciones el domingo 25 de octubre de 2015 y por no estar su lado, le destruyó su residencia quedando la investigación en total impunidad.
El costo de informar
La persecución ha sido constante. El periodista David Torres Ruiz ha visto cómo la misma justicia que debería protegerlo intentó judicializarlo por señalar irregularidades que todos conocían pero pocos se atrevían a nombrar.
El 5 de noviembre de 2019, la violencia tocó a su puerta. La chalupa del comunicador fue incinerada en plena puerta de su casa a la una de la madrugada por dos hombres enviados, según se conoce, por el entonces alcalde de San Pablo, Bolívar. Las llamas devoraron su bien, pero no su voz. Y lo más doloroso: el caso quedó en la más absoluta impunidad. La entonces directora de la Fiscalía del Magdalena Medio, Fabiola Wilches, no avanzó en las investigaciones. Dos jueces de Simití, sabiendo perfectamente quiénes eran los autores materiales e intelectuales del atentado, miraron hacia otro lado. Así, en silencio, se perpetuó la injusticia en San Pablo, Simití y Morales; igual que los dos jueces intentaron llevar a la cárcel al comunicador.
Un respaldo que salva vidas
Ante este panorama de soledad y riesgo, dos organizaciones internacionales extendieron su mano:
• ✅ La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), acompañando cada paso, cada denuncia, cada amenaza.
• ✅ El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), con sede en Nueva York —descrito por el American Journalism Review como «la Cruz Roja de los periodistas»—, que vigila desde hace décadas que la libertad de prensa no sea solo una palabra en la Constitución, sino una realidad.
Gracias a su respaldo, el Estado colombiano y los actores armados saben que hay ojos del mundo mirando. Que silenciar una voz aquí tendría un eco allá. Bendito sea Dios, porque estas organizaciones han sido un muro que ha permitido que la voz de El Original siga escuchándose.
Una vida dedicada a la verdad
David Torres lleva más de tres décadas sirviendo a esta noble causa. Se graduó como periodista en el INPAHU el 15 de diciembre de 1991, y el 13 de diciembre de 2001 recibió su título como Comunicador Social – Periodista de la Fundación Universidad Central. Desde entonces, ha vivido en primera fila un conflicto que parece no tener fin. Cada noticia publicada puede ser la última, cada denuncia conlleva una amenaza que muta y crece con el tiempo.
Pero la verdad no se rinde. Y mientras existan medios como El Original y periodistas que eligen quedarse a pesar de todo, el Magdalena Medio y el sur de Bolívar sabrá que no está solo. Que alguien sigue contando su historia con dignidad.
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