El COVID-19, generó conflicto territorial

El COVID-19, generó conflicto territorial

Por: Oriana de Las Américas

Lluvia de críticas recibió el mandatario de Santa Rosa del sur, Fabio Orlado Mendoza Barreto, al violar la soberanía territorial de su vecino municipio, Simití, Bolívar.

Después de enfrentarse a un grupo de hombres que conforman la protección civil del municipio de Simití; quedó al descubierto la acción inapropiada del mandatario de los santarroseños.

La orden del alcalde Orlando Manuel Gómez Solera, es que el paso por cualquier punto geográfico del corregimiento del Cerrodeburgos, municipio de Simití, Bolívar, debe consultarse. Queda totalmente prohibido, sin la aprobación, sin el acompañamiento de las autoridades civiles y policiales del mismo municipio, de lo contrario militares o policía que se presten para acompañar a funcionarios de otros municipios NO autorizados, serán denunciados para ser investigados por violar la soberanía territorial, algo que podría hasta acabar con la carrera de cualquier oficial y suboficial.

El aislamiento es total en Simití, solo pueden evacuar enfermos remitidos por el sanatorio y que se transporten en ambulancia tanto terrestre como fluvial y garantizar todos los protocolos de seguridad y salud, para evitar la cadena de contagio por el territorio simiteño.

El mandatario, Mendoza Barreto, en un desafortunado comunicado adujo que informó a las autoridades de Simití, como si sus órdenes tienen cumplimiento inmediato, en un territorio del cual NO tiene jurisdicción alguna.

Ante el hecho reprochable del burgomaestre Fabio Orlando, se unieron las voces de la alcaldía, funcionarios y la comunidad, al coro unísono “Simití se respeta”

Los simiteños manifestaron que se sintieron humillado por la acción del mandatario de la ciudad rosada, llevando tropas del batallón Selva No. 48 y policías de las Estación de Santa Rosa del sur y Simití, este último sin conocimiento del alcalde, sin la coordinación de las autoridades civiles de la alcaldía de Simití que históricamente, Simití y Santa Rosas del sur, siempre han llevado en el pasado una buena relación política y social.

Según algunos miembros de los que protegen el casco urbano y rural, señalan que se prohíbe la entrada a personal extraño al territorio; para que no se vuelva a repetir lo que ocurrió hace varios siglos, donde Simití, casi fue borrado por una peste que extermino el 40 por ciento la población; señalaron además algunos simiteños que Santa Rosa del sur NO tiene claro, cuales son los limites geopolíticos de su municipio, ya que incluso en la Ye de Fonte, detuvieron campesinos procedentes de San Joaquín, San Blas, Santa Lucia y Las Brisas, que aluden fueron atropellos por los guardianes de Santa Rosa.

Según información suministrada por los hombres que guardían la entrada de Simití, el alcalde Fabio Orlando Mendoza Barreto, trato de “NEGRO” a Kevin Moreno Rico, conocido como “Pipi”, palabra despectiva que demuestra un alto nivel de racismo, además manifestaron los presentes que el burgomaestre intento amedrantar con sacar una pistola de su bolso, la cual nunca se hizo efectiva.

Ahora la comunidad esta enardecida y debido a la situación de desplazamiento de personal que cruza por territorio de Simití, aumento su tensión; este hecho puede ocasionar choques que pueden terminar en alteración del orden público; sino se respeta la soberanía del municipio, ya que solo pueden entrar las personas que vienen autorizadas por las EPS, contra-remisión médica, transportadas en ambulancia y con todos los protocolos de seguridad, ya que estas personas proceden de hospitales, clínicas de ciudades, donde el coronavirus está plagado.

Ahora, Santa Rosa del sur, esta como Bolivia, sin puerto fluvial, sin tener acceso al río o mar y para evitar problemas secundarios pueden utilizar vuelos chárteres, afirmó un comerciante, el cual les saldría más económico, informó un funcionario de la alcaldía.

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