Por: David Torres, periodista en zona de alto riesgo
Tras la llegada traumática a la capital de Colombia, bajo tormentas eléctricas, este 5 de octubre resultó ser un día emblemático. No fue una tempestad cualquiera: igual que sucede en muchas ciudades de Alemania, el blanco se apoderó de todo.
La granizada transformó la ciudad por completo. El hielo cubrió calles, techos y árboles, dibujando un paisaje que parecía sacado de un cuento antiguo: Bogotá convertida en una urbe fría, serena, distinta. No es que el tiempo esté loco, es que el clima cambia y el cuerpo se reacomoda a temperaturas extremas que antes no se sentían así.
Hacía mucho, mucho tiempo que la capital no se vestía de esta manera. Y ahora, desde la Terminal del Norte, partimos hacia una nueva aventura: rumbo a la ciudad fría de las sabanas, donde el invierno ya instaló su reino.
About The Author
Views: 40