Se ahorcó después de machetear a la suegra y a su mujer, pensó que las había asesinado.

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Se ahorcó después de machetear a su suegra y a su esposa, pensó que las había matado; esta historia trágica de feminicidio en el sur de Bolívar, deja claro que los celos enfermizos ocasionan en su gran mayoría de los casos, asesinatos violentos.

Una fuente extraoficial le narró al Portal de Noticias de eloriginal.co, que el intento de homicidio ocurrió ayer en la mañana en la vereda, Aguasblancas, jurisdicción rural del municipio de San Pablo, Bolívar, consecuencia de un campesino, extremadamente celoso.

La historia más conocida señala que Reinel Roa le daba mala vida a su familia, al punto que se gastaba la plata del mercado en trago (alcohol), dejando con hambre, a ella y, a sus dos hijos.

Hace cuatro meses la mujer tomó la decisión radical de separarse de él, y esa determinación lo desequilibró mentalmente, al punto tomar la firmeza decisión de asesinar a su suegra y después a su esposa, Leidis Paola Chadith Guisado.

Al cometer el feminicidio, se encontró con un labriego en medio del sendero del camino que conduce a su cultivo de coca y le dijo: “recoja a esas dos mujeres que mate” a los pocos minutos se colgó de un palo y se ahorco.

De inmediato los vecinos recogieron las heridas, las trasladaron al hospital Local de San Pablo, quien remite a las dos pacientes al sanatorio regional, San Antonio de Padua de Simití, donde la estabilizan y remiten de urgencia al hospital, San Juan del Cesar a la madre de la víctima, quien recibió varios machetazos en el cuello, que la tiene al borde de la muerte.

Mientras Leidis Paola, fue atendida por cirujanos en la ciudad de Bucaramanga y se encuentra estable; una fuente extraoficial señaló que la paciente que recibió varios machetazos en el cuello, se salvó de puro milagro, porque el filo del machete no logró cogerle la arteria aorta, posiblemente quedara parapléjica.

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