San Pablo, sería el segundo municipio en el sur de Bolívar, que se suma al igual que Simití, a exigir a los viajeros, la prueba del COVID-19, para detener la cadena de contagio.
Esta medida de autoprotección que han tomado sabiamente los simiteños, para detener a los ciudadanos y ciudanas que tienen como fin refugiarse en un territorio libre de coronavirus, toma fuerza en cada cordón humano que restringe el paso de personas; dejando pasar solo los camiones que transportan agua, comida, medicina y el tracto-camión que lleva el gas natural a Simití.
Hoy después de una polémica que se formó con el político y ejecutivo, Carlos Murga Lacouture, procedente de Barranquilla, pudo ingresar al municipio de San Pablo, Bolívar, después de mostrar su prueba COVID-19; aunque el debate se formó, al hacer regresar a un exalcalde de Santa Rosa del sur, por NO portar el documento; cada día toma fuerza exigir el documento del Coronavirus e internar en cuarentena de 14 días a los visitantes y se está estudiando la posibilidad de castigar a las personas que entran ilegamente por las trochas, como es el caso de un hombre que se ocultó en una cómoda que transportaba un carro de trasteo procedente de Bogotá y entró a Simití, escondido; puede ser castigado con cárcel, por colocar en peligro a la comunidad; mientras la gente esta alerta para denunciar cualquier persona extraña que llegue al territorio, todos están dispuesto a denunciar.