Pasión excremental, un caso atípico... de mil, uno.
Un caso atípico de una pasión excremental está viviendo un jovencito menor de 16 años de edad con inclinación al amor de un hombre; aunque muchos de nuestros lectores creerán que es una noticia extraída y rebuscada de los anales de los periodistas de crónica roja, Alfonso Pomares y Pablo j. Caballero, es una historia de apuño. El comisario de Familia del municipio de Simití, Bolívar, Julio Alberto Guerrero Valderrama, que lleva el caso, no sale del asombro; porque el jovenzuelo, embarra de excremento, la casa del hombre, a la que él tiene una pasión enfermiza y para llamar la atención, ha convertido la escena en una escenografía tenebrosa que puede terminar mal.
Hoy después de conocer que le corto los cables de la moto del funcionario que trabaja en la empresa del acueducto de Simití, COAGUASIM, tuvo que comparecer ante la fiscalía por daño en bien ajeno; él, acompañado de su madre, que llora inconsolablemente por la tragedia que vive, no da razón ni respuesta a la conducta de su hijo, que, a temprana edad, eclosionó sentimientos adversos.
La obsesión ha pasado los límites de la fantasía, que ni la imaginación puede abarcar la realidad del caso; donde hay un video donde el lazarillo de la Romería, usa guantes y se empapa las manos de estiércol humano y la restriega en las paredes y la puerta de su vecino, sino que además ocasiona un olor tan fétido que en las madrugadas cuando busca la complicidad de la oscuridad, esparce el insoportable hedor de su pasión excremental.
Según el funcionario público, Guerrero Valderrama, es un caso tan raro en la región, que de mil, existe uno, y solicita al gobierno local, para que busque la posibilidad que el joven sea trasladado a la ciudad de Cartagena, para colocarlo en manos de un especialista en psicología o psiquiatría y puedan en rutar su comportamiento y así el enamoradizo de la Romería pueda afrontar su realidad; que necesita con urgencia atención psicológica y pueda desenredar su obsesión de una pasión excremental que lo ha llevado hace varios meses, al extremo de cometer acciones que van en contra vía de lo diáfano, del amor que abarca ternura, alores de alelí con 35 esencias hindú, que aromatiza el alma de los romeos.