Después de sufrir tanto, dolores insoportables en las noches, donde moverse es imposible y sin poder tener a mano medicina para el dolor; murió en las ultimas horas Mary Luz Arévalo Alfaro, la carismática mujer que en pleno sol solía vender limones.
El municipio de Simití, Bolívar, es el poblado con mayores enfermos oncológicos y todo se debe al agua; que es el medio que sirve para que muchos ciudadanos ingieran metales pesados procedente de las minas auríferas, enclavadas en las estribaciones de la Cordillera central, serranías de San Lucas, donde existen aproximadamente más de dos mil enclaves mineros que utilizan mercurio en sus jornadas de trabajo en la explotación del oro.
A este problema se le suma los peces de piel como el bagre, barbudo, blanquillo que es el alimento de muchos, ya que el poblado esta rodeado de una ciénaga donde muere mucho de los tóxicos arrastrados por la corriente de los ríos Juncal, Marcelo e Inanea.
Además, el mal habito del consumo diario de embutidos como salchichones y bebidas azucaradas.
Mary Luz, termino de vivir ese infierno de dolor que nadie puede soportar, dolores que sólo se alivia un poco con morfina, algo que muchas EPS no entregan y cuando entregan Tramadol + Clorhidrato, ya ni siquiera hace efecto para apaciguar el tormento, la tortura que producen la metástasis.
Hoy el sur de Bolívar es un territorio plagado de cáncer igual que Simití, que nos atreveríamos a decir que el 50% tiene desarrollado células cancerígenas.