La Comisión de la Verdad le habla al Magdalena Medio

La Comisión de la Verdad le habla al Magdalena Medio

Barrancabermeja es el escenario del cuarto Diálogo que se realizará hoy 13 y el jueves 14 de noviembre a partir de las 9 a.m. en el Centro de Convenciones, Eventos y Ferias de la ciudad.

 

–       El diálogo que será moderado por el presidente de la Comisión, Francisco de Roux y la comisionada Lucía González, insistirá en las preguntas difíciles que el país no ha encarado frente a las causas y las consecuencias del asesinato a líderes, así como de los patrones de violencia que permiten que esta se repita.

 

–       Asistirán como protagonistas, líderes sociales, representantes de la institucionalidad, organizaciones territoriales y periodistas, entre otros.

 

–       Este es el cuarto de seis diálogos que la Comisión realiza en 2019. El primero fue en Bogotá, el segundo en Arauca, el tercero en Montería. El 28 de noviembre en Quibdó y el cierre nuevamente en Bogotá. Todos sobre el asesinato a líderes sociales.

Bogotá, noviembre 12 de 2019.- Al menos 4.750 líderes y lideresas han sido asesinados en el país desde 1986. Si bien el último informe de la organización ‘Somos Defensores’ afirma que el número de asesinatos disminuyó, la cifra de agresiones aumentó a 591. Por su parte, Indepaz asegura que desde 2016 han sido asesinadas 777 líderes, de los cuales 155 se reportan hasta septiembre de 2019.

¿Qué está pasando, quiénes están detrás de esos asesinatos, cuáles son las causas y los intereses? Estas son algunas de las respuestas que espera encontrar la Comisión de la Verdad, durante el cuarto Diálogo para la No Repetición que realizará en la ciudad de Barrancabermeja el próximo 14 de noviembre.

Para el caso del Magdalena Medio se han documentado 414 líderes sociales asesinados desde 1985. Sin embargo, es una región donde esta violencia fue mucho más elevada en décadas anteriores que recientemente, y presenta un patrón distinto (entre 2016 a 2018 se han registrado 14 asesinatos) a diferencia de regiones muy críticas durante los últimos años como Cauca o el conjunto de Antioquia, en donde esta violencia se ha intensificado desde 2016 hasta la fecha.

Esto se explica, en parte, porque mientras en Antioquia y Cauca había espacios en disputa que pertenecieron a las FARC, en el Magdalena Medio no, o muy escasamente.

Aunque este diálogo tiene como escenario el Magdalena Medio, la Comisión le habla a todo el país sobre la importancia de encontrar, de manera urgente, garantías de no repetición a estas violencias. De la misma manera busca promover un diálogo público en el que los tomadores de decisiones contribuyan a esclarecer esta problemática.

El diálogo, que será transmitido vía streaming por la página web de la Comisión www.comisiondelaverdad.co y las redes sociales @ComisionVerdadC, se llevará a cabo en Expoeventos, a partir de las 9 a.m.

Contexto

En asesinatos de autoridades elegidas (congresistas, diputados, alcaldes y concejales), el Magdalena Medio registró 117 asesinatos y/o desapariciones, la segunda cifra en términos absolutos en el país, después de Antioquia, que registró 348. Es un nivel alto, más si se tiene en cuenta que en su mayoría ocurrieron antes de 2002, y que en los últimos dieciséis años ha registrado muy pocos. Esta cifra arrojó una tasa acumulada entre 1986 y 2018 de 9.45 apch, que también es la cuarta en el país, después de Caquetá, Guaviare y Arauca.

Documentos de estudio de la Comisión de la Verdad contemplan una periodización que divide los asesinatos de líderes sociales en cinco lapsos (1986 a 1992, 1993 a 1996, 1997 a 2006, 2007 a 2011, 2012 a 2018). No obstante, así mismo, como consecuencia de las intensidades de la violencia estudiada, en ocasiones se consideran siete sub períodos porque el tercero se dividió en dos, entre 1997 y 2002, y entre 2003 y 2006. Así mismo, el quinto se separó entre 2012 a 2015 y 2016 a 2018.

En este orden de ideas, el Magdalena Medio fue muy afectado en los tres primeros sub períodos, puesto que entre 1986 a 1992 acumuló 115 asesinatos de líderes sociales, entre 1993 a 1996 registró 67 más, y entre 1997 a 2002 arrojó 137 más, es decir que antes de 2002 ya había ocurrido más del 76% de todos los sucedidos entre 1986 y 2018. El Magdalena Medio es entonces una región donde esta violencia fue mucho más elevada antes que recientemente, y presenta un patrón al revés de lo detectado en regiones muy críticas recientemente (entre 2016 a 2018 solamente ha registrado 14), como Cauca o el conjunto de Antioquia, en donde esta violencia se reactivó de 2016 hacia el presente. Esto se explica, en parte, porque mientras en Antioquia y el Cauca había espacios en disputa que pertenecieron a las FARC, en el Magdalena Medio no o muy escasamente.

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