Juan Mejía, se convirtió en la esperanza del sur de Bolívar.

Juan Mejía, se convirtió en la esperanza del sur de Bolívar.

El quinto diputado que ha tenido Simití, Bolívar en toda su historia, coloca a Juan Mejía López como la única esperanza no solo para el municipio más antiguo del Magdalena Medio, sino para el sur del departamento de Bolívar.

Con el optimismo que lo caracteriza y con el acompañamiento del gobierno departamental, Mejía López apoyará indiscutiblemente el sueño de todos los simiteños, la construcción del alcantarillado, que es la prioridad número uno, para una población que está ubicada en una península de tres kilómetros de largo y en cuyo vértice está localizada la antigua ciudad de San Antonio del Toro de Simití, Fundada el 1 de abril de 1537; hábitat natural que dependen más de 571 especies de animales endémicos y migratorios, como de flora nativa que puebla los pisos térmicos de 50 a mil 800 metros sobre el nivel del mar.

Entusiasmado el diputado Mejía, habló con el Secretario de Educación y con el rector del colegio Eutimio Gutiérrez Manjon, Eligio Gómez Peinado y sueña además con un mega-colegio, que mejore la calidad educativa de los niños y niñas de una comunidad que ha sufrido la crudeza de la violencia de los grupos armados.

Este mega-colegio estará al mismo nivel que el colegio 21 ángeles de la ciudad de Bogotá, que será dibujado por la arquitectura moderna; no solo basado por un terreno quebrado, sino bordeado la mágica ciénaga de Simití, la más linda del mundo, ubicada en el sector de la CasaMonte; además incluyó en el PEDET el Estadio de fútbol.

A estas intenciones se suma el apoyo incondicional a los alcaldes de Morales, Arenal del sur, Santa Rosa del sur, en la construcción del conector de Piedracandela, donde la hermandad de Morales, Rioviejo, Regidor, Puerto Rico y Arenal del sur tendrán solidez con comercio directo con Simití, Santa Rosa del sur, Cantagallo y San Pablo; éste puente, será el mejor futuro para entre lazar hermandad entre la gente que puebla la región, citadinos y ciudadanos del campo.

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