Enfermera de Simití se expuso en área COVID-19 en Bucaramanga, al pensar retornar un paciente de San Pablo con coronavirus.

Enfermera de Simití se expuso en área COVID-19 en Bucarmanga, al pensar retornar un paciente de San Pablo con coronavirus.

Mientras el mundo cierra aeropuertos, colegios, centros comerciales, y toma medidas extremas, restringidas, para NO infectarse de la pandemia que azota la humanidad; en Simití, Bolívar, pareciera que quieren importar el coronavirus.

Una enfermera se expuso en área COVID-19 en la ciudad de Bucaramanga, para realizar una contra-remisión, (para que me entiendan mejor) traer una mujer natural de San Pablo con coronavirus positivo, al hospital de Segundo Nivel, San Antonio de Padua de Simití.

Lo peor del caso, el sanatorio de Simití cuenta con un solo ventilador en la sala de cirugía, pero… NO funciona, porque le faltan elementos.

Según las indagaciones y denuncias hechas por parte de la comunidad, dos personas del centro médico de Simití, salieron con una paciente remitida para Bucaramanga; estando en la ciudad Bonita, la enfermera recibe una orden de traer una paciente en contra-remisión; ella sin tomar las medidas de bioseguridad y sin utilizar los trajes o vestidos adecuados para entras a una zona COVID-19, entra sólo con su tapabocas y su uniforme oficial, empuja la camilla, al área de COVID-19 (zona restringida) de repente se encuentra con un funcionario del área en la clínica y le dice presuntamente: -“Enfermera usted que hace aquí en zona restringida, devuélvase, NO ve el peligro al que se expone” ella toma la camilla y se da cuenta del letal error que cometió y se rehúsa traer la paciente que es natural de San Pablo, Bolívar al hospital de Simití.

La enfermera y otro funcionario del hospital, ambos residentes en el casco urbano de Simití; la primera reside en el Barrio La Original y el otro en la calle del Hospital, (Frente a la droguería Moderna) de inmediato se devuelven; ellos se resisten a traer la paciente con coronavirus; al llegar al Cerrodeburgos, el conductor de la ambulancia los recoge y de inmediato los aíslan a los tres en una zona restringida del mismo hospital de Segundo Nivel, San Antonio de Padua de Simití.

Después que se propagó la noticia como el mismo virus; la comunidad de Simití se encuentra alarmada por un hecho insólito; traer una paciente del municipio de San Pablo, Bolívar, con positivo en coronavirus que se encuentra en UCI, atendida por expertos en la ciudad capital de Santander, con tecnología de punta, con ventiladores, con tratamientos de vanguardia, con muchas UCI; a un pueblito en el corazón de la selva, que está en las estadísticas del gobierno y de salud con “CERO COVID-19” como es Simití, ubicado en el sur de Bolívar y que NO cuenta con personal intensivista y especializado para atender pacientes de COVID-19.

El Original, habló con expertos en salud pública y nos señalaron:

“Cuando un paciente requiere atención de un nivel distinto al que en el momento se le está atendiendo; debe ser comentado ante el CRUE o en su efecto a con la EPS; deben ubicarlo en el centro de atención hospitalaria donde le brinde la atención que requiera.

En este caso, de donde es su origen, San Pablo; quien debe garantizar el traslado a través de su ambulancia o con quien en el momento tenga convenio o servicios contratados para el traslado del paciente (Debido a las denuncias de un político en San Pablo contra el alcalde actual) el hospital de Simití, NO tiene convenio con el Hospital Local de San Pablo, por la relación que existe entre la exgerente del hospital de Simití, Jessica Abello Villegas, con su presunto esposo, el hoy alcalde de San Pablo, Omar Bohórquez Rojas).

Todos se preguntan:

¿Quién autorizo ese traslado?

¿Quién aceptó el paciente que pernota en un centro hospitalario de Bucaramanga y lo quería traer a Simití?

¿Por qué trasladar un paciente de una ciudad a un pueblo?

¿Si en la ciudad hay mejor tecnología, porque lo querrían traer al hospital de Simití, si tiene un solo ventilar y le faltan algunas piezas?

Son dudas que nos asaltan y que sin duda alguna deben ser despejadas por las autoridades o por quien correspondan.

Simití, le cierra totalmente las puertas al COVID-19, ya que al igual que Cantagallo, El Guamo, El Peñón y San Martín de Loba, son los únicos cinco municipios del departamento de Bolívar con Cero coronavirus. Cada simiteño se convierte desde hoy en un policía civil, para detener la propagación de la epidemia.

Pedagogía.

  1. SACARLE, TARJETA ROJA. Hay que gritarle tanto a los simiteños y venezolanos desadaptados, que NO cumplan con el tapaboca en las calles o lugares públicos.

  2. SACARLE LA TARJETA DEL DEDO ABAJO. Hay que gritarle a los que incumpla con la norma, cuando se encuentren en fiestas, parranda, tomando bebidas alcohólicas.

  3. SACARLE, LA IMAGEN DE PUÑO, cuando se encuentren aglomerados y decirle, la vida es mejor que la muerte.

Ahora les toca esperar a los tres aislados, cinco días para que le realicen la prueba rápida y 10 calendarios, para que le hagan la propia prueba del coronavirus y esperar los resultados.

Como todos saben quiénes son los expuestos: La enfermera, el acompañante y el conductor de la ambulancia, hay que aislarlos voluntariamente, guardar el distanciamiento, NO estar cerca de ellos, hasta que descartemos por completo SI o NO son positivos para coronavirus.

Noticia en desarrollo, espere la entrevista con Bienvenida Pájaro, directora encargada del sanatario de Segundo Nivel, San Antonio de Padua de Simití,

¿Porque cometieron ese error de entrar a un área COVID-19, que coloca en peligro a una comunidad vulnerable?

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