Destrucción de ranchos campesinos, perdidas incalculables de enceres y muchos animales domésticos muertos, dejó hoy la creciente súbita del rio San Blas, jurisdicción del municipio de Simití.
Hacía 20 años NO ocurría un desastre natural ocasionado por la furia del río que sorprendió hoy a los ciudadanos del campo que están ubicados en la ribera de los tramos de los ríos San Blas, Boque, Inanea y Santo Domingo.
El riesgo eminente de la fuerza de la corriente del agua coloca en alerta naranja a los pobladores de esta zona del municipio más antiguo del Magdalena Medio colombiano, quienes deben estar prestos para cualquier novedad que se presente en las últimas horas, por las continuas lluvias atípicas en esta época de año.
El alcalde, Orlando Gómez Solera declaró la calamidad pública en el municipio de Simití, Bolívar, por el desbordamiento del río San Blas y pide al gobernador, Véncete Blel Scaff, directrices para atender los damnificados de la ola invernal que azota las quebradas, riachuelos, caños, ciénagas y ríos que se alimentan del caudal procedente de las serranías de San Lucas.