Una visita inoportuna al hospital San Sebastián de Morales

Sorprendida quedó Elizabeth Arias, higienista Oral de La Ese, Hospital San Sebastián de Morales, quien al intentar encender el compresor de odontología, se encontró con una sorpresa, una enorme señora Cascabel, que se vino a refugiar en un lugar caliente y bueno, huyendo de la ola invernal, que golpea a los municipios ribereños.

Del miedo, la mujer soltó un grito, mientras la romería de curiosos llegó al lugar para observar la visita inoportuna al sanatorio de los moraleros; gracias a Dios, ella se percató de la presencia del reptil peligroso, que buscaba calor, refugio, de lo contrario hubiese sido atacada por la serpiente venenosa y para colmo de males, se habían agotado los sueros antiofídicos el día anterior por un paciente que sufrió mordedura de culebra.

Se le ruega al Ministerio de Salud o a la Secretaría departamental que envié sueros antiofídicos, NO sólo al hospital de Morales, sino a los centros hospitalarios del sur de Bolívar, que presentan estos riesgos y están urgidos del medicamento, para atender la ola invernal.

Ahora Laura Ríos, auxiliar de odontología cada vez que va al sitio a prender el compresor lleva una varita mágica para desaparecer las culebras venenosas; este fenómeno no solo se presentó en la ESE San Sebastián de Morales, sino en muchas viviendas de los poblados que están ubicado a la ladera de los ríos, también se han encontrado animales peligrosos como corales, mapanas, cascabel, caimanes y rayas; la ola invernal no solo trae agua, también animales de toda clase. Las autoridades piden a los habitantes del sur de Bolívar tomar las precauciones necesarias para evitar mordeduras venenosas.

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