Horacio Sobrino, un hombre que marcó la historia de Simití.

Son muchos los hombres que han marcado la historia y han dejado huellas en el municipio de Simití, Bolívar; Horacio Pascual Sobrino Barva, fue uno de ellos.

De una familia representativa en la sociedad simiteña; hijo de la matrona, Nimia Barva de Sobrino; hermano de los más reconocido profesionales, que en la época de los 60 viajaron a Argentina para titularse; lo importante de esta historia es que para estudiar en la década de los 60 o al menos ir a la secundaria, se requería ser pudiente o de familia de linaje.

Sus hermanos Jaime Mentolín, médico de la Universidad Nacional de Buenos Aires, llegó siendo el primer médico en las inhóspitas tierras del sur del departamento de Bolívar, quien además se convirtió en el director de hospital Regional de San Judas Tadeo; también lo acompaño su hermano, Alejandro Marcial quien se dedicó a trabajar como ingeniero electrónico en Telecom y Agustín Pelayo Sobrino quien terminó Odontología en el Universidad Nacional de Colombia, de la ciudad de Bogotá; la más consentida de Nimia, era si única hija; la niña Carmencita Isabel, además de Fernando Ángel, quien se dedicó a la aventura de caminar.

Horacio Pascual Sobrino Barva, hijo heredó el nombre de su padre, Horacio Sobrino Martín, quien era de nacionalidad española.
Sus tíos marcaron una influencia en su vida; Milciades Torres Barragán, quien fue cónsul en Panamá; diputado de Bolívar y alcalde en repetidas ocasiones de Simití; igual que Luis Napoleón Barva López quien se desempeñó como mandatario durante 14 años.

Horacio Sobrino, fue alcalde de Simití, se desempeñó como Inspector Seccional de Educación del departamento de Bolívar; elevó el nivel de las Escuelas Públicas, contando con una nómina de Bachilleres, donde el mayor aportante fue el Colegio Pinillos de Monpox; también fue Recaudador de Impuestos Nacionales y pagador del Distrito Judicial de Simití; cuenta Escolástica Iglesia, que discutieron varias veces, igual que con Justo Mendoza, por el pago de sus salarios, pero siempre terminaba con una sonrisa inabarcable y jovial.

Horacio Pascual murió el 11 de junio, después de padecer durante varios años de una enfermedad; sus exequias se celebrarán en la mañana del miércoles 13 de Junio día de San Antonio (fiestas tradicionales) en la eucaristía se desarrolló en la iglesia de San Antonio de Padua de Simití, donde fue conducida la eucaristía por el sacerdote simiteños, Horacio Sobrino Iglesias.

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