El río Magdalena y sus vertientes se han convertido en el alcantarillado de las empresas de hidrocarburo.

Después que se conociera que la estatal petrolera ECOPETROL activara un plan de contingencia para los municipios del Magdalena Medio ribereños, con el fin de contener una fuga de crudo que se diseminó en el río Magdalena y podría contaminar los afluentes, la duda crece, ya que con este hecho van tres en lo que va corrido del año.

Todo se debió a una rotura en la línea de 10 pulgadas que va desde esa localidad hasta Isla 6 en la localidad del municipio de Puerto Wilches, Santander; la arteria más grande de Colombia se está convirtiendo en el alcantarillado de las empresas de hidrocarburo y nadie dice nada, ni responde por el daño ecológico.

Hasta el momento es motivo de investigación por parte de las autoridades, la fractura de la tubería, que recorre varios kilómetros y que por ende se ha pedido a las autoridades Locales, cerrar los acueductos que captan las aguas en la franja del accidente, para evitar que el servicio público domiciliario se preste a la viviendas; es necesario, cerrar las bocatomas.

Para atender el evento que fue reportado hoy en la mañana, se colocaron barreras entre la isla 8 y el puerto de La Curumuta, para evitar que se siga esparciendo el combustible hasta Regidor y Gamarra, Cesar.

En Colombia, los Entes de Control y vigilancia, nunca se han pronunciado, ni siquiera han castigado a los responsables de los derrame, para que indemnicen a los pobladores ribereños y pescadores que dependen de los frutos del río. Es necesario tomar correctivos para que estas eventualidades no se vuelvan a repetir y exista un responsable que dé la cara por la contaminación y daños ambientales.

Comentarios

comentarios

scroll to top